P.E.C.T.A.

La caza es el inútil y bárbaro baño de sangre que la Naturaleza soporta a manos de esa otra peligrosa 'especie' conocida como cazador 'deportista', que es aquél que no necesita cazar para sobrevivir, haciéndolo sólo por diversión malsana, en contraposición al cazador prehistórico. No son pocos los motivos por los que rechazar este sanguinario 'deporte' : dinero negro, extinción de especies, contaminación, repugnancia ética, crueldad hacia los animales. Aumentan los casos de animales que, al ser heridos y no rematados, agonizan durante días, sufriendo también horrorosas agonías aquéllos que caen en los cepos (trampas de alambre), o son cazados con liga (producto pegajoso), lazos corredizos, redes de suelo, etc. Esta es la cruel realidad llevada a cabo por los escopeteros, tanto legales como ilegales o furtivos.

La corriente ecologista actual, unida al rechazo social mayoritario, ha obligado a los cazadores a auto-etiquetarse de "ecologistas", tratando de engañarnos en la justificación de sus masacres. Pero, ¿puede calificarse de 'ecologista' una actividad que ha provocado la extinción de más de 270 especies de vertebrados, que ha roto el equilibrio ecológico de nuestra fauna autóctona, como es el caso de la perdiz española, o importando otras especies, como la codorniz japonesa, y que, además, cría determinadas especies en granjas para después soltarlas ante los escopeteros y poder así matarlas en masa? Otros graves atentados a la ecología que la caza ha provocado son el plumbismo (envenenamiento por plomo), y la contaminación química que producen los venenos utilizados en los cebos, que matan indiscriminadamente cualquier tipo de especie. Así, todos los años se disparan unos 300 millones de cartuchos que contienen 84 millones de perdigones que quedan esparcidos por campos, montes y riberas, contaminándolos. El plomo es un veneno enzimático que enferma y mata a millones de aves que picotean y engullen los perdigones, afectando también al hombre que consume posteriormente estas aves, con enfermedades tan graves como atrofia muscular, convulsiones y ceguera.
Además, estos 'cazadores-exterminadores' de la Naturaleza están actuando en contra de aquellos animales, como los córvidos, las rapaces, el lince ibérico, el zorro, el lobo, el gato montés, etc., que, al alimentarse de forma natural de las llamadas especies de caza, son considerados por aquéllos como rivales y competidores, siendo así eliminados o puestos en peligro de extinción.

TIRO DE PICHÓN
El "tiro de pichón" consiste en disparar, dentro de un determinado
recinto, a un pichón (ave, pollo de paloma) que es lanzado a presión
desde cualquiera de cinco cajas metálicas situadas a una determinada distancia del punto de tiro. Esta modalidad de caza es especialmente cruel, desde el punto de vista de la moral, porque puede ser perfectamente sustituida por el "tiro de hélice", más comúnmente conocido como "tiro al plato", que es un blanco móvil inerte (un plato no siente ni sufre). De esa forma se mantendría el espíritu de la competición y los perdigones de las escopetas, en vez de impactar en el delicado cuerpo de un ser vivo, impactarían en el elemento inerte y bruto de un plato... ¡sustancial diferencia! Una vez que los animales han sido abatidos, no existe ningún tipo de piedad hacia ellos. Son tratados como cosas y tirados en contenedores como simple basura, muchos de ellos aún moribundos y aleteando.

Aunque pueda parecer extraño, en España existe la denominada "Copa del Rey de tiro de pichón". ANPBA ya ha solicitado a Su Majestad "el estatuto de neutralidad", pidiéndole que retire Su apoyo de esta modalidad de caza especialmente criticada por la ciudadanía en general.
De hecho, el avance social, contrario a estas prácticas, se ha traducido ya en leyes que lo prohíben taxativamente en sus territorios, siendo la primera de ellas Cataluña, cuya Ley 22/2003 de Protección de los Animales, establece: "Se prohíbe el tiro de pichón y demás prácticas asimilables", sin excepciones. Desde aquí, instamos a S.M. el Rey a retirar Su apoyo al "tiro de pichón".

En resumen, la caza no es un deporte, es un crimen contra los animales y la Naturaleza, y una violación de los derechos de los no-cazadores.

Una vez conseguido el trofeo, lo demás sobra....

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One Response so far.

  1. Juan says:

    La caza es una actividad que debemos defender, es lo que ha mantenido al Hombre vivo y en desarrollo desde el principio de los tiempos.
    Aquellos que proponen desde estas tiendas un Hombre vegetariano no tienen la mas remota idea de lo que hablan, el ser humano NO PUEDE SER VEGETARIANO ya que no es capaz de sintetizar todos lo aminoácidos que necesita para vivir, LOS DEBE TOMAR DE OTROS SERES VIVOS!!!! Nos guste o nó.
    En la pirámide de los seres vivos las plantas son los únicos seres vivos que son capaces de transformar materia inorgánica en orgánica (por vía de la fotosíntesis) y TODOS los animales dependen de las plantas en forma directa o indirecta. Los carnívoros dependen casi en forma exclusiva de comer la carne de otros animales, los seres humanos dependemos de ello solo en parte, no en forma exclusiva, pero si comemos solo plantas NOS MORIMOS!!!!! Y NOS EXTINGUIREMOS,
    La actividad de la caza y hay que mantenerla de la misma forma en que en la escuela nos enseñan a multiplicar y dividir, es algo que el Hombre NO DEBE olvidar.

    Ya olvidamos como encender fuego, algo que llevó miles de años aprender, si hoy hubiera un cataclismo desapareceremos como especie pues sin un encendedor o una caja de cerillas no somos capaces de encender un fuego, y posiblemente en el primer invierno moriríamos de frío.
    Quisiera ver que ocurre con los enemigos de la caza si aquellos que somos capaces de matar un animal (que, deporte mediante o no, va a ser usado como alimento) no los convidamos a comer de él...
    Si fueran coherentes se dejarían morir antes de ir a la carnicería, y así se acabarían las discusiones pues los NO CAZADORES se extinguirían en forma inmediata, disculpen pero esa una reverenda estupidez.

    El principio que nos debe regir es “Protejamos la fauna para poder cazar siempre”

    Atentamente un cazador